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      El año de 1958 marca el inicio de una trayectoria de éxitos que comenzó como un proyecto visionario de una pareja de insignes palmareños, Elí Rodríguez y Nelly Vásquez, quienes a base de esfuerzo y constancia construyeron los cimientos de una  de las empresas productoras de derivados de concreto más importantes de este país.      

 

      Concrepal tuvo su origen  como una pequeña empresa ubicada en Buenos Aires, cantón de Palmares, provincia de Alajuela,  denominada en ese entonces  Industrias De Concreto El Cóndor, cuya actividad principal era  la extracción y venta de arena, a la cual pronto se incorporó la producción de bloques, pilas tanques y tubos de concreto, de forma artesanal;  así se continuó hasta 1975,  año en el que se instala una máquina bloquera semiautomática, iniciando así la tendencia que caracterizará a  concrepal de adaptarse a los cambios del entorno sirviéndose de las avances tecnológicos. Con este cambio  se aumentó el volumen de producción de 1000 a 5000  bloques diarios.  Este mismo año cambia el nombre de la empresa a Concretera Palmareña.

En 1980 se instala una máquina bloquera de tecnología americana, totalmente automatizada, a la cual le siguieron dos más,  aumentándose  dramáticamente  el volumen de producción y la calidad de los bloques, lo cual rápidamente trasformó a Concretera Palmareña en el líder indiscutible en la producción y venta de derivados de concreto en la  zona norte, el occidente del valle central, así como en las regiones  del pacífico central y norte.

A inicios de la década de los  90´s como respuesta a la incipiente globalización de los mercados y con el fin de acercar el producto a nuestros clientes, para reducir el costo de transporte y brindar  un servicio más personalizado, se implanta la estrategia de descentralizar nuestras actividades y es así como en 1993 se inaugura una la planta #2  en Pijije de Bagaces, Guanacaste. 

Para 1999, continuando con la estrategia de regionalización de las industrias se funda la planta en Coyolar de Orotina, con el fin de abastecer el mercado de la región Pacífico Central con productos de alta calidad y brindar un aporte valioso al  desarrollo de turístico del Pacífico Central, donde el Creador nos da oportunidad de nacer y crecer con proyectos como Los Sueños y otros no menos importantes de la Región.

Para el año 2003, realizamos una integración de procesos en forma vertical, con la compra de dos concesiones de explotación en cauce de dominio público, sobre el Río Barranca, con un terreno para los procesos productivos con una extensión de 12 hectáreas . En el cual se instaló un equipo de trituración o (quebrador) para procesar piedra bruta y  producir agregados, como piedra cuarta , quinta,  arena, base granular entre otros.  En el 2005 ante el desarrollo experimentado por el mercado de la construcción en los últimos años a nivel nacional, y las  políticas gubernamentales orientadas hacia una globalización se decide instalar en este mismo el MEGA PROYECTO BARRANCA, en el cual desarrollaremos  procesos con tecnología de punta europea.   Con este equipo produciremos bloques de 12*20*40, 15*20*40, adoquines 8*10*20, con un promedio  5.000 unidades de bloques de 12*20*40 por hora en la capacidad mínima de la máquina, para un promedio de 40.000 unidades por jornada laboral, o en su efecto 80.000 adoquines.

 

En el año 2009 se pone en funcionamiento un Quebrador en el Río Parrita frente a la Arrocera Cooparroz R.L.